El Área de Generación Distribuida de Energías Renovables del INTI estudió las condiciones que deben cumplir las unidades medianas de producción para la obtención de biodiesel a partir de Aceites Vegetales Usados (AVUs).

La recuperación de AVUs en la cocción de alimentos, evitando su desecho en las redes cloacales o su vertido en el suelo en áreas no servidas, constituye actualmente una política activa y promocionada en todos los países. En Argentina no existe prácticamente ninguna localidad importante que no haya promulgado ordenanzas relativas a su recolección y su destino para producir biodiesel, sin embargo, con pocos resultados efectivos hasta ahora y con el riesgo de que las plantas que los procesan no obtengan la habilitación por parte de la Secretaría de Energía.

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El Centro INTI-Cereales y Oleaginosas y la empresa ECOPOR S.A, dedicada a la recolección y reciclado de aceites usados de fritura, se encuentran trabajando en un programa para la Gestión de Aceites Usados de Fritura. Mediante un convenio de asistencia técnica, ambos trabajan conjuntamente en el desarrollo de procesos y productos a partir de AVUs (fundamentalmente insumos para la industria química) y la capacitación para establecimientos de restauración colectiva en Buenas Prácticas de Fritura y manipulación de AVUs.

Los aceites de fritura procedentes del sector hotelero, restauración colectiva y cocinas industriales representan actualmente un gran problema ambiental. En nuestro país, únicamente un pequeño porcentaje del mismo se recoge como vertido controlado y se emplea como materia prima en la fabricación de jabones. Sin embargo, la mayor parte de estos aceites residuales representa una carga añadida para las aguas residuales ya que se vierten directamente en las cloacas, ríos, lagos u otros recursos hídricos, con el consiguiente deterioro ambiental.

Adicionalmente, el INTI desarrolló un Programa de Buenas Prácticas de Fritura para la capacitación del personal del rubro gastronómico y de bromatología, de manera de lograr una mejora en la calidad de los alimentos fritos, optimización del proceso y la correcta manipulación del aceite vegetal usado para su descarte.

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Siguiendo con historias relacionadas a la gestión de Aceites Vegetales Usados, encuentro esta nota con el caso de una empresa de Massachussets que ha desarrollado un artefacto llamado Vegawatt. Este invento podría ayudar a los restaurantes a ahorrar dinero convirtiendo al aceite vegetal usado de las freidoras en combustible para producir electricidad y agua caliente.

El sistema puede proveer desde el 10 al 25% de la energía usada en un restaurante, generando ahorros en energía y reciclando el aceite residual en un proceso no tóxico y que no produce subproductos líquidos, de acuerdo a los informes de la compañía.

Hasta ahora, el sistema solo fue implementado en un restaurante, cuyo dueño afirma estar conforme con el funcionamiento del Vegawatt.

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Producir biodiesel a partir del reciclado de aceite comestible usado de una manera sustentable, tanto económica como energéticamente, es el proyecto de un equipo que coordinó el analista programador Hugo Capuya e integraron Matías Ribeiro, Gabriel Rodríguez y Matías Cornejo. El proyecto se propone un modelo productivo que toma como insumo un desperdicio y lo transforma en dos productos útiles que no generan desechos industriales: biodiesel para vehículos gasoleros y residuo con alto contenido de glicerol. También puede contribuir a preservar los cursos de agua, previniendo la contaminación y promoviendo las buenas prácticas ambientales para la disposición final del aceite.

Este biodiesel se obtiene mediante un proceso de transesterificación del aceite, conocido y utilizado en algunas ciudades del mundo, que pueden suministrar los grandes usuarios (comedores, restaurantes, fábricas, bares, etc.), acostumbrados a tirarlo a los conductos y desagües residenciales. Del proceso se obtiene, además, un residuo con alto contenido de glicerol, el cual puede reprocesarse para venderlo como artículo de limpieza.

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Solución para los AVUs

por Nancy Lago

Cuando los Aceites Vegetales Usados (AVUs) son gestionados inadecuadamente, se generan varios efectos negativos, pueden contaminar cuerpos de agua y suelos, obstruyen cañerías cuando son arrojados en desagües cloacales y pluviales y tienen compuestos cancerígenos que constituyen un peligro cuando vuelven a ser ingresados al mercado para consumo humano.

Para afrontar esta problemática, el Centro de Cereales y Oleaginosas del INTI diseñó un programa que apunta a eliminar la alta contaminación que generan los AVUs, sometiéndolos a un proceso de purificación e industrialización, generando de este modo insumos que puedan incorporarse a distintos procesos de obtención de productos químicos.

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En un post anterior hablábamos sobre la legislación de la Ciudad de Buenos Aires sobre la gestión de Aceites Vegetales Usados. Sobre el tema, esta nota de Criticadigital habla sobre la futura implementación del Registro de Establecimiento Generador - Operadores de Recolección, Manipulación, Almacenamiento y Transporte y Operador de Residuos para el Reciclaje, Tratamiento y Disposición Final (REGOTAVU).

“Este registro se abrirá dentro de 60 días y prevé la inscripción de los cerca de 3.500 estaurantes que existen en la Ciudad y al menos 80 hoteles que, según datos oficiales, generan unas 18.000 toneladas anuales de aceites vegetales usados.”

Link a la página de Evaluación Técnica de la Agencia de Protección Ambiental.

La generación de Aceites Vegetales Usados no suele ser considerada como un grave problema ambiental; sin embargo, entre las consecuencias de su mala disposición se encuentra la posibilidad de su solidificación y adhesión en los desagües y la alteración de los tratamientos de efluentes. Una vez liberados a los cuerpos de agua, los aceites forman una película superficial que dificulta los procesos de intercambio de oxígeno, afectando la vida acuática.
La Ciudad de Buenos Aires establece su gestión por medio de la ley 1884. La misma se aplica a los siguientes establecimientos:

Comedores de hoteles;
Comedores escolares;
Comedores de hospitales y establecimientos geriátricos;
Comedores comunitarios;
Comedores de cárceles y establecimientos de detención de menores;
Comedores industriales;
Restaurantes;
Confiterías y bares;
Restaurantes de comidas rápidas, y Rotiserías.
Y todo establecimiento que genere, produzca, suministre, fabrique y/o venda aceites comestibles que han sufrido un tratamiento térmico de desnaturalización en su utilización en el territorio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Con respecto a la generación doméstica, no existen leyes (como tampoco hay leyes para otros residuos peligrosos generados por los hogares).