Durante la década del noventa, una de las imágenes más repetida por los noticieros era la de pingüinos empetrolados por derrames de hidrocarburos. Esa imagen era el ícono del desastre que los seres humanos estábamos causando en nuestro entorno. En los ochenta, se habían puesto de moda los osos panda, con la noticia de su inminente extinción.
Actualmente, sin embargo, uno de los símbolos más importantes de los problemas ambientales no es un ser vivo, sino un objeto de consumo: la bolsa de plástico. Odiada y convertida en necesidad al mismo tiempo. Prohibida en ciertos lugares y modificada en su composición química en otros. Mencionada por medios de comunicación diversos, entre ellos, blogs. Este blog se ocupó y seguirá ocupando de ella.
Ahora bien, ¿es esta preocupación por las bolsas de plástico consecuencia de un compromiso mayor, que también incluye la preocupación y acción en otros aspectos ambientales o es solo una forma de tranquilizar nuestra conciencia ambiental?
La ley sancionada el año pasado en la provincia de Buenos Aires comenzará a regir desde el 15 de octubre para súper y minimercardos. Prevé multas, decomisos y hasta clausura de los locales para quienes no la respeten. Tendrán que otorgar bolsas degradables.
Nota completa en Crítica Digital
A partir del 1 de enero de 2009, en la ciudad puntana de Villa Mercedes se pondrá en Marcha el “Programa de Reducción de la Utilización de Bolsas de Polietileno”, que dispone restricciones escalonadas en el uso de materiales plásticos para el empaque.
Para el 1 de marzo del 2009 “los comercios y/o actividades que operen dentro del ejido urbano podrán entregar hasta dos bolsas, mientras que para marzo del 2010 solo se podrá entregar únicamente una bolsa”, según detalla el artículo 3º de la ordenanza municipal 208/08. Hacia el 1 de julio del 2011, entonces, quedará prohibido de forma total el uso del polietileno.
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Una nueva ley del Estado de Nueva York ha impuesto que los establecimientos minoristas desarrollen programas para recolección de bolsas de plástico para su reciclado. A partir del 1 de enero de 2009, aquellos comercios que provean bolsas de plástico deberán colocar recipientes para que los consumidores devuelvan las bolsas residuales.
Según las estadísticas, los consumidores estadounidenses tiran anualmente unas 100 millones de bolsas de plástico.
Vía Recycling Today
Ver texto completo de la normativa
En la última semana se pudo leer en diferentes medios acerca de la nueva ley que regirá en la provincia de Buenos Aires, que solo permitirá el expendio de bolsas biodegradables. Esta norma, que tiene como objetivo “prohibir en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires, el uso de bolsas de polietileno y todo otro material plástico convencional, utilizadas y entregadas por supermercados, autoservicios, almacenes y comercios en general para transporte de productos o mercaderías” pretende forzar un cambio tecnológico hacia este nuevo tipo de material.
¿Cómo responderán los comerciantes? ¿Y los fabricantes? Para ver los resultados habrá que esperar dos años.
Proyecto de ley completo.
Luego de ver tantas opiniones sobre el uso de bolsas plásticas, el diario Crítica también hace sus aportes. Por medio de su nota, entre otra información, nos enteramos de que en Argentina se consumen unas 10.000 millones de bolsas plásticas anuales, de las que solo se recicla un 10 %.
Por otro lado, hay gente que propone alternativas. En varios posts anteriores, habíamos visto un interesante proyecto en Puerto Madryn. Y también se comunicó con nosotros la consultora El viaje de Odiseo informando sobre su campaña No uso bolsas plásticas. Esta campaña también propone dejar de usar bolsas plásticas y pasar a unas más reutilizables bolsas de tela.
Siguiendo con la serie sobre distintas opiniones acerca del uso de bolsas plásticas y sus impactos ambientales, encontramos una nueva visión en el Carrier Bag Consortium, una asociación irlandesa que se opone a los impuestos por el uso de bolsas plásticas.
¿Y cuáles son sus fundamentos?
Rellenos sanitarios Aun cuando las bolsas de plásticos terminan en rellenos sanitarios, solo ocupan un pequeño espacio. Los materiales que ocupan más volumen son los productos con maderas y residuos putrescibles. Estos son los materiales que contribuyen en mayor medida a la emisión de gases de efecto invernadero y contaminación de acuíferos – y no el plástico.
Minimización de recursos Las bolsas plásticas actuales usan un 70% menos de plástico que hace 20 años. Ninguna otra industria alcanzó esta reducción en materiales usados. Entonces, ¿por qué penalizar una industria que ha tenido los mejores niveles en minimización de materiales?
Reutilización y reciclado Las bolsas plásticas son reutilizadas una y otra vez. Se estima que cuatro de cada cinco personas reutilizan las bolsas para otros fines. Reemplazar estas bolsas cuesta más, en recursos y energía.
Transporte, almacenamiento y emisiones El plástico es, por mucho, el material de contención más liviano de todos, por lo que implica un menor uso de combustibles para transportarlo y genera menos emisiones que las alternativas (por ejemplo, las bolsas de papel). El plástico tiene grandes ventajas ambientales durante la totalidad de su ciclo de vida.
La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) aplicará un impuesto a las bolsas plásticas con el objetivo de reducir su uso. El Director de Desarrollo Ambiental de la IMM afirmó, en una entrevista a la BBC que:
Existe un enorme problema con la contaminación que producen aquellos envases que, por tener un valor tan bajo, su porcentaje de reciclado es muy pequeño, y se acumulan en el ambiente.