Luego de varias evaluaciones sanitarias de tecnologías de descontaminación de material plástico proveniente de botellas de PET, el INTI ha determinado que el PET descontaminado reciclado (PTC-PCR) puede recuperarse a través del uso de tecnologías validadas y aprobadas internacionalmente, asegurando la reutilización de los mismos en la fabricación de nuevas botellas destinadas a contener alimentos.

De acuerdo a la Resolución MERCOSUR 30/07, el PET-PCR grado alimentario (PET postconsumo reciclado descontaminado de grado alimentario):

  • es el material proveniente de una fuente de PET postconsumo y/o de descarte industrial;
  • obtenido por medio de una tecnología de reciclado físico y/o químico con alta eficiencia de descontaminación, que ha sido demostrada sometiéndola a un procedimiento de validación normalizado (“challenge test” o equivalente), y que por ende, cuenta con autorizaciones especiales de uso, validadas por la Autoridad Nacional Competente;
  • y que puede ser utilizado en la elaboración de envases en contacto directo con los alimentos.

El INTI ha instalado una planta de PET-PCR en la Argentina, en la localidad de San Fernando.  

Nota completa.  

Siguiendo con la búsqueda de información acerca del reciclado del plástico, encuentro este informe de Mariana Garcí y Felicitas Salgado, en el que se abordan diferentes etapas en las que se puede encarar un proyecto de reciclado, variando en el tamaño de escala productiva y el nivel de complejidad, entre otros parámetros.
Este proyecto, que consiste en realizar una silla a partir de botellas de PET, siempre me pareció muy interesante. Para los artesanos (y tomadores asiduos de gaseosas en botellas de plástico), aquí está el link con los pasos a seguir.

Fuente: Recicloteca