En la web se pueden encontrar varios documentos con información relevante sobre la Gestión de Residuos Sólidos Urbanos, desde los más diversos puntos de vista.

Esta Guía para la Gestión de los Residuos Sólidos Urbanos, si bien está orientado a la ciudad de La Habana, desarrolla una gran cantidad de conceptos sobre el manejo de residuos domiciliarios.

La Guía para Manejo de Residuos Sólidos Municipales, enfocada en Centroamérica, desglosa el proceso de planificación y brinda herramientas para la gestión en municipios pequeños y medianos.

Finalmente, este manual se dedica a los mecanismos de valorización de los RSU.

 

Un Bono para los residuos

por Nancy Lago

¿Qué ambiente queremos? Hugo Curia, titular de Zendo, se hace esa pregunta y la responde con proyectos: uno de ellos es el Proyecto Bono Violeta para la Ciudad de Buenos Aires.

En cuanto me recibe en su estudio, comienzo a preguntarle en qué consiste su propuesta, cómo es que funcionaría en la realidad. Hugo dice que lo primero que los contribuyentes deben conocer es que, como dueños de la basura, pueden optar por dos sistemas de recolección: uno de ellos está representado por las empresas concesionarias y el otro por los Recuperadores Urbanos Cooperativizados.

Con el Bono Violeta implementado, en el caso de que los contribuyentes decidan que los residuos sean recolectados por los recuperadores, el contribuyente debe comprar el Bono al recuperador, a un precio de 2 pesos (no pudiendo comprar más de un bono diario). Dichos bonos sirven para pagar, a precio nominal, impuestos tales como Ganancias o Patente Automotor o, a un precio de 2,05 pesos, tasas como el ABL.

De este modo, el dinero pagado por el bono permite que el recuperador pueda contar con una liquidez inmediata. Ese dinero deberá ser utilizado, en una proporción, para satisfacer sus necesidades diarias y, en otra, para la inversión en equipamiento de seguridad (ropa de trabajo y otras medidas de protección) y en maquinaria para las instalaciones de recuperación de materiales.

Sin embargo, la totalidad del ingreso no pasará a manos del recuperador, sino que se le deberá devolver el 40% del mismo al Estado. De este total, un 10% será derivado a la fábrica elaboradora de los bonos y a microemprendimientos relacionados, los que captarán mano de obra local, desocupada y capacitada. Otro 10% irá a la Obra Social que cubrirá a los recuperadores y su familia y el 20% restante será captado como recaudación impositiva.

        Qué se propone el Bono Violeta:

  • Que los residuos recuperables sean revalorizados y no se dispongan en un relleno sanitario.
  • Que los Recuperadores Urbanos trabajen en condiciones de dignidad, formalidad y seguridad.
  • Que las Empresas Concesionarias y los Recuperadores Urbanos compitan en condiciones de igualdad para brindar un mejor servicio a los ciudadanos.

Hugo propone que el proyecto se comience a implementar por medio de pruebas piloto en barrios con baja densidad de población, para después pasar a lugares comerciales y con edificios de varias unidades.

Para conocer otros proyectos en los que Zendo está trabajando, tales como la Campaña “Mas que un lápiz y un papel”, ingresar aquí.

Buenos Aires re-clasifica

por Nancy Lago

La clasificación de Residuos Domiciliarios, en tanto no se realiza una buena campaña informativa, suele ser bastante confusa para el grueso de la población (unos posts atrás habíamos hablado de este tema). En la ciudad de Buenos Aires, desde hace semanas, se colocaron unos contenedores que invitaban a separar los residuos húmedos de los secos. Parecería que esta propuesta no tuvo mucho éxito.

En el barrio de Agronomía, saqué una foto con la nueva forma en que se invita a clasificar los residuos, ahora apuntando a un conocimiento más básico de los residuos:

Reciclables: Papeles y cartones limpios y secos, plásticos, vidrios, metales, textiles.

Basura: Restos de comida, telgopor, cerámica, papeles y cartones sucios.

¿Será más exitoso este nuevo abordaje del problema?

 

Sobre clasificaciones

por Nancy Lago
En el momento de realizar encuadramientos para los residuos domiciliarios, muchas veces nos encontramos con la diferenciación entre residuos orgánicos e inorgánicos. Esta clasificación tiene algunos inconvenientes para gran parte de la población: si bien con respecto a los llamados orgánicos, no existen muchas dudas, ya que lo “orgánico” se puede vislumbrar claramente en los residuos de comida o del jardín, el tema parece complicarse cuando echamos un vistazo a los denominados inorgánicos. El papel y el plástico suelen ser agrupados bajo esta clasificación, desconociéndose así su procedencia de la celulosa, en el primer caso y el petróleo, en el segundo.

Entonces, ¿qué es lo que genera la confusión? Básicamente, son los tiempos de biodegradación que tienen esos residuos: en tanto un residuo de comida puede degradarse en pocas semanas, un envase de plástico puede tardar décadas.

Por lo tanto, para la gestión de residuos domiciliarios se recomienda utilizar otros métodos de clasificación, que sean más claros en cuanto al objetivo de separación:

Residuos secos y húmedos: esta es una de las clasificaciones que más desarrollo ha tenido en los últimos años. Es ideal para ser utilizada cuando el foco del sistema de gestión está en recuperar papel, metales, vidrios y plásticos. El compost que se puede generar con este método es de baja calidad.

Residuos compostables y recuperables: exige un mayor conocimiento de la población sobre la contaminación que se puede generar por no separar adecuadamente las corrientes. Su mayor beneficio es que, al tiempo que recupera papel, metales, vidrios y plásticos, puede generar un compost de calidad mediana a alta.

Residuos de alta biodegradabilidad, baja biodegradabilidad, no biodegradables: esta variante no posee grandes diferencias con la anterior; el único agregado es la separación de metales.

En otro post hablábamos de los residuos derivados de la comida y el jardín y sobre cómo podían ser convertidos en un material útil por medio del proceso de compostaje. La lombricutura es una técnica similar al compostaje, pero que se vale de la actividad natural de lombrices (generalmente, se utiliza la especie Eisenia foetida, mejor conocida como lombriz roja californiana) para la degradación de los residuos.
A continuación, hay varios links acerca de la actividad:

Manual de iniciación a la lumbricultura (INTA)lombricultura
Cómo criar lombrices rojas californianas
Manual de lombricultura